Archive for March, 2013

La Amiga

Posted in Uncategorized on March 28, 2013 by Jezebel

 

Predijiste lo anticipado y bajo lunas de terciopelo y caricias de seda

Comprendí lo que tantas veces tape con el dedo

Porque me comí eso de tu credo y creí en tu religión;

Fui devota a tu fe y comulgue en tu iglesia

Porque me creí eso de tu cuento de ser mí Dios

Y salvarme de este desasosiego que es amarte sin dirección.

 

Te vestías de esos mártires que profesaban su amor con gestos

Pero las palabras se cruzaban cuando era hora de confesarte.

Eres de esos que promulgan ser honestos y detrás del velo de tu llanto,

Tus ojos derraman las mentiras de tus conferencias.

 

Aquellas profecías que solías contarle a tu rebaño

Traicionando así, la mano de quien te da de comer.

Tú eres como aquellos que detrás de escenarios se olvidan de sus huellas

Y se tapan sus defectos con personajes victoriosos.

 

A que brazo le doy mi mano si te di todo lo que tuve,

Y aun así no perdí nada de lo apostado

Porque camine por mucho tiempo por el fuego

Y en mis pies ya no siento dolor,

Porque si alguna vez me doliste, la expiración a eso ha llegado

Y podré ver como cometes tus pecados

Y podré desearte dicha condena

Pero aun así, no siento nada…

 

Procuraste darme refugio y prometerme tierras que nunca llegaron.

Me mantuve viva con la poca agua que me brindabas

Y pude nutrirme de la raíz seca de tu mentira;

Llegue a pensar que para ti era más que otra de tu rebaño

Porque tu atención se desviaba a mis calderos

Y tus ojos a mi falda…

 

Pero quizá con tanto calor y el sol dándome en la frente

Confundí pequeños lagos con grandes lagunas

Y quizá por llegar a donde ti, me tropecé con la triste realidad

De que tus intenciones conmigo no son las predichas.

 

Sí, soy otra de tu rebaño, 

Una a la que condenas para alabanzas pero hazañas con sacrificios;

Porque si de amor hablamos, aquí falta mucho

Porque tú eres de esos que solo habla cuando la soga traes en el cuello

Y luego de que tu cuento es convalidado

Te conviertes en ese fiel hipócrita

Que profesa amor por Dios detrás de sátiras,

Que solo confiesan tu gran anhelo para que te idolatren.

 

Y aquí me tienes, como fiel amiga que proclamas querer tener

Aquí me desvisto de tu manto de amores y sacrifico este pobre corazón

Que ha sido engañado, abusado y humillado

Por un Dios tan falso como lo es el aire

Porque eres cosa que no siento y no veo

Como esos cuentos de hadas en donde se dice que el amor prevalece.

 

Pero dime tú, mi gran Dios ¿De qué amor tú me hablas?

Si entre tu rebaño, me llamas especial pero nunca me tomas en tus brazos.

 ¿Que de especial tengo sin en vez de darme comida,

Solo me brindas las sobras?

 

Y tienes el descaro de convencerme que tus pecados

Tienen causa pura;  ¿En qué idea profesas? En la mía no será.

Y decides, tras saber que cometiste falta, volverme a colocar en tu rebaño

Para ser otra de tus seguidoras, pero con título de amiga.

 

Y aquí me encuentro, llenando mi papel,

Complaciendo tu petición,

Para ver si así de una buena vez mi corazón

Desiste la idea de ser tu cordero

Y bastecerse tan solo con un sacrificio

El nombre de un amor que no tiene valor.

Evanescente

Posted in Uncategorized on March 21, 2013 by Jezebel

Me voy lejos y no pienso volver,

pues en mis cruzadas no encontré lo que en mi hallabas

y aunque sembré en el sol, granos de arena

nunca te pude dar el océano que tanto deseaste.

 

El intento no lleno la causa

y aunque las infinidades son distintas

el destino siempre gira en su tangente

haciendo evidente, que el destino no tiene desvió.

 

Besar tus labios de poesías, fue enterrarme en mi condena

de querer tenerte cerca y a la vez, muy lejos

porque tus labios trastocan lo que creí absoluto

y desnudan lo que de mi aparentaba tener sin piel.

 

El terror inunda mi frágil cuerpo y me convence

de que es mejor sentir dolor que placer;

ante una derrota, nunca darse por vencido

pero sucumbir al hermoso dolor que agobia el alma.

 

 

Contemos las constelaciones que yacen en tus pestañas

y guardemos en los labios los versos incompletos

de sinfonías silenciosas que en noches de plegaria,

murmurabas en mi oído…

 

Así he de recordarme de lo que ya he de olvidar

porque fue con tus suspiros que me hablaste de estrellas

porque es de ellas la culpa que nuestro amor se haya ido,

desvanecido como el agua bajo el sol…

Rosas…

Posted in Uncategorized on March 16, 2013 by Jezebel

De mí nunca quisiste nada,

nunca me quisiste y nunca me amaste

tan solo fue un murmullo en noches ardientes

donde la luna quemaba el frío y el calor arropaba mi cuerpo

tan solo fue eso, calor y nada más;

Porque de haber algo más, nunca te hubieses ido

estuvieses aquí acurrucándome en noches frías,

diciendo esas palabras tan bonitas que me solias

recitar, en bares de mala muerte.

A lo mejor nunca fui suficiente para ti

o quizas fui mucho más de lo que pedías

y en tus jardines ya habian muchas flores hermosas

y yo, entre ellas, no tenia lugar;

por ser flor exotica o rara como tu bien decías

no tenia lugar, era especial, me decías…

Pero que de especial he de tener

si para ti nunca fui nadie, solo un objeto-

algo obsoleto que usas solo una vez

y luego olvidas por completo.

Me buscabas cuando no había más remedio

y de mí, saciabas tu sed voraz de sentirte amado.

sí, yo fui tonta, enamorada de mi jardinero

que vio en mí más que algo raro

algo especial, más hermoso que una rosa

porque entre ellas no tendría lugar

mi lugar pertencia junto a él…

Me mimabas con tanta ternura

y en tus brazos me solía estremecer,

el placer de sentirte era tan inmenso

que en las noches, brillaba más que la misma luna;

Pero la noche arropó mi frágil cuerpo

y fue entonces cuando comprendí lo que tanto evitaba,

te aprovechabas del amor que te tenía

para sacar de mí lo que tanto te hacía falta.

Me robaste pétalo por pétalo,

pedazo a pedazo te llevaste todo…

Y en tus labios se quedó lo poco que quedaba de mí alma;

mi corazón, ya no existe, nunca tuvo lugar junto al tuyo

porque solo fui la espina que hayaste en tus rosales

y que te clavaste tanto hasta sangrar, y por eso, me odias

porque de tantas rosas, fue una espina la que te hizo llorar…

Deseo…

Posted in Uncategorized on March 7, 2013 by Jezebel

 Y fue en noches de azucena entendi

Que debajo de la manta que cubre tu templo

Se vandaliza con besos y caricias

Idiotizando al idiotizado; condenando

Al condenado y que en canticos de luna

Tus pieles se erizan, divulgando

El cuanto placer se obtiene al tan solo

Clavarte la mirada.

 

Al escuchar tus palpitos, a lo lejos,

La sangre hierve, calentando lo que antes

Creí enfriado; despertando en mi

Una nueva sensacion que se infunde

En calderos de sudor.

 

Tu piel contra la mia;

Tus carnes entrelazadas con las mias.

Delicias al paladar.

Se derriten lentamente con un suspiro.

Y es en la vispera de la noche

Que me vuelvo a revolcar en la duda;

Acaso fuiste ese deseo que tanto anhele

O fuiste producto del destino que te trajo ante mi derrota?

A Qué Vuelves

Posted in Uncategorized on March 6, 2013 by Jezebel

Que olvido; olvido donde no queda nada,

solo necedad y vagancia.

Porque de que vale suspirar tu último suspiro

si tus manos nunca chocan con las mías.

De que te amé, no lo dudes; de que te quise, no lo preguntes.

¿Y qué queda? solo un profundo hueco en mi alma

en donde consiste un constelación estrellada

sin rumbo ni avionetas

sin camiones y sin caminos;

 

Vagabunda de ansias vacías en donde lo que una vez fue ya no está.

Sí, señalamos, apuntamos y disparamos;

así nos han enseñado y así hemos comulgado

pero durante la ardua batalla el alma se cicatriza

al principio duele luego desvanece

y queda ese amargo recuerdo de esa triste vencida.

Porque duele más el recuerdo

que el momento en donde se sangra, se muere y se llora.

Porque duele más admitir una verdad que consistir una mentira

y en batallas promulgadas no hay razón para crear fantasías

las fantasías solo existen en nuestros corazones.

 

Corazones cicatrizados, en dicha agonía

ya no sueñan, solo sufren porque ya no les queda alma;

esa esencia se marchó, los abandonó, sin remordimiento alguno.

 

Y es absurdo susurrar tu nombre

porque sé que ya no estarás aquí, junto a mí.

es absurdo mirar al cielo y jurar ante él que tu olvido será un éxito

cuando en cada esquina veo tu reflejo.

Bendita maldición que traiciona al corazón

te implantas en mi para nunca más querer salir.

Cáncer de mi alma, tumor de mi cerebro

me matas lentamente, pero me matas.

Porque en ti ya no queda corazón;

si alguna vez lo hubo nunca lo supe apreciar.

 

Sin embargo me miras con ternura, te arrancas el pecho

cuando me ves llorar y sin embargo no me amas,

no me deseas, ni me extrañas como yo te extraño a ti.

Mi dulce locura; mi triste agonía

mi delirio, mi fantasía.

Tierna melodía que se clava en mi alma para inundarme en melancolía.

Porque me buscas, no lo sé;

si tu corazón dejó de latir hacia mí.

 

Y es que cada tres minutos que pasan, tu nombre sale a reducir

una memoria se asoma a mi ventana y me invita a vivir

con ella lo que alguna vez pude presenciar;

lo que por más que intente no puedo llegar a olvidar.

malditas sean mis ganas de querer vivir junto a ti,

malditas sean mis deseos de hundirme en este vicio tan violento

que me ha llevado a la completa locura;

porque es por ti que hoy no me reconozco

es por ti que mi alma no brilla igual ante el espejo.

 

Porque si alguna vez hubo un reflejo, de seguro esa era mi alma.

sí, el alma que me robaste y no me has devuelto

es cierto, lo admites y aun así difieres en retornármela.

¿Por qué me hieres? ¿Por qué me buscas? ¿Por qué me llamas?

Me cortas para verme sangrar y no dejas que la sangre corra.

Para que infligir una herida si la sangre no cae en tus manos

de que vale verme sufrir si al fin y al cabo tú te has hecho el más grave daño.

 

¿Por qué vienes de vuelta? ¿Acaso se te olvidó algo?

¿Deseas algo más que mi alma?

Mi corazón ya no sirve,

está compuesto de razones

y esencias espirituales

y tú te llevaste ambas;

 

Mi corazón falleció el día que te fuiste

el día que caminaste por mi puerta

el día que tu convertiste en el cigarrillo que infecta mis pulmones

el día que ese cáncer comenzó a crecer

el día en que el sol dejó de mirarme

y la luna me dio la espalda.

 

El día en que las estrellas no brillaban

y me dejaron asustada en una eterna oscuridad.

Te ruego, no vuelvas, y sin embargo no me escuchas.

atónito descarado; márchate, dejadme ir en paz

como yo una vez decidí olvidarme que alguna vez

fuiste mi vida entera en un canvas mal hecho.

Perdido

Posted in Uncategorized on March 4, 2013 by Jezebel

Mi valor nunca me lo quitaste,

nunca me robaste nada, por que de mi, nada quisiste

y si lo perdí fue por que quise darte más de lo que me pedías

que simplemente fue… Nada.

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